jueves, 16 de junio de 2011

Mis calles sin ti

Calma hiela mi vida
en noches que nunca terminan
y se apresura el despertar.

Grito, condeno, callo y muero,
respiro por respirar
y dejo por acabar
los retales de un sueño.

Preso en un mundo absurdo
completo de libertad
aletargado por no alcanzar
la verdad de mi mundo.

Engaño vano que rompe el deseo que anhelo,
de seguir viviendo en mi sueño, de nunca más despertar,
que la noche me tape con su velo,
que se vayan los malos deseos de que nunca me miras más.


Y el azar me guía a tus calles, por tanto tiempo mías,
donde todos los "quería", se convertían en "no puedo".
que nadie me diga que calle, pues si bien no debería,
mi alma enturbia mi cielo, prometiendo un quizás,
que jamás llegará, pues mis calles vacías
ya nunca serán mías, sólo tuyas sin más.

Y vuelvo al punto de origen, planeando despedidas
mientras oigo a escondidas, los recuerdos de la luna
que no borro de mi memoria, que daña pero no estorba
aunque eche a más de una, y mañana se verá, si por volver a cavilar,
se vayan también unos pocos más.

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